Lic. Alfredo Rojas
Lic. Alfredo Rojas
Oficina Sub-Regional de UNESCO - Santiago, Chile.
Agenda de la UNESCO. Avances, dificultades y perspectivas en América Latina
En América Latina, la cantidad de niños que ingresan en la primaria es cercana al 100%. Pero en el camino se van quedando. En los países que mejor funcionan abandona alrededor de un 20% de chicos, y en aquellos en que la educación no es tan buena, un 60%.
Si bien la mayoría llega a matricularse –salvo en cinco países de la región–, entre el 5% y el 30% de los alumnos, según el país, no termina el primer nivel. La deserción se concentra en las zonas suburbanas y rurales de mayor pobreza. Esos niños y jóvenes pobres luego se convierten en adultos pobres que, por no tener recursos, medios, ni calidad cultural, tienden a reproducir la pobreza. Ése es el círculo vicioso de la pobreza en el cual estamos entrampados.
El fracaso de la escuela en educar a todos se debe en parte a las condiciones en que viven los niños y jóvenes. Pero también a la poca calidad de nuestras escuelas. Nuestra amiga guatemalteca nos informaba ayer de un profesor que, cuando iba a la escuela, estaba borracho. Ésa es una situación extrema pero no inusual en América Latina, lo cual produce una desmotivación en los propios alumnos que de por sí tienen que caminar horas y horas y kilómetros para llegar a esa escuela. Una escuela de mala calidad es el peor complemento de las situaciones de pobreza porque las refuerza.
Ahora se impone un gran empeño por ofrecer una educación de calidad para todos, independientemente de su origen étnico. América Latina debe hacer un gran esfuerzo en materia de educación y en particular en aquélla destinada a los niños y jóvenes más pobres. Un estudio reciente de la CEPAL sostiene que, para salir del límite de la pobreza, ya no se requiere educación primaria o básica sino educación media completa. De modo que ahora un niño o un joven que no ha terminado la educación media tiene mayores probabilidades de quedarse en sectores de pobreza. Por lo tanto debe hacerse un esfuerzo mayor que hasta hace unos años.
Educación para Todos es una iniciativa mundial de todos los países del mundo y diversas agencias de las Naciones Unidas. En una reunión en Tailandia en 1990, se dijo que en el año 2000 se llegaría a una Educación para Todos. No sólo esto no ocurrió sino que se cuentan por varios cientos de millones las personas que continúan siendo analfabetas. Ante esta situación, en una reunión llevada a cabo en Senegal, los asistentes se comprometieron en hacer un esfuerzo especial para que toda la población mundial tuviera Educación para Todos, y fijaron como año meta el 2015. De modo que de aquí al 2015 los países del mundo, las organizaciones de las Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil tienen que hacer un esfuerzo a fin de lograr la meta
¿Cuáles son los objetivos de la Educación para Todos?
Primero, la educación de la primera infancia, sobre todo para los niños más vulnerables y desfavorecidos. Eso quiere decir que no hay que comenzar con la educación a los cinco años, como ocurre en la mayoría de nuestros países, sino a partir de los cuatro años o menos. Segundo, velar porque antes del 2015 todos los niños, y especialmente los que se encuentran en situaciones difíciles y pertenecientes a minorías étnicas, tengan acceso y terminen una enseñanza primaria gratuita, obligatoria y de buena calidad.
Para algunos países, la meta del 2015 está demasiado cerca. En América Latina hay países como el Uruguay, la Argentina, Chile, en donde existen problemas de calidad pero no de cobertura; por lo cual las metas pueden ser distintas: velar porque sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y los adultos; aumentar en un 50% los adultos alfabetizados, suprimir la disparidad de géneros, por ejemplo respecto de las niñas indígenas.
Mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, garantizando parámetros de calidad más elevados, significa en América Latina ampliar y mejorar sustancialmente la cobertura y la oferta de servicios para menores de cinco años.
Nuestros países tienen que enfrentar también el desafío de la educación media. De aquí al 2015 el tema va a ser la educación de los adolescentes y de los jóvenes. Eso significa una educación orientada hacia la universidad, las actividades técnicas, etc.
Otro objetivo es desarrollar oportunidades de educación a lo largo de toda la vida para los adultos. Ver las distintas y diversas variedades de educación y capacitación para ellos, partiendo, desde luego, del adulto analfabeto. De aquí al 2015 no debería haber adultos analfabetos en América Latina.
Mejorar significativamente la enseñanza en todos los niveles pero principalmente en la básica y la media son las metas para los próximos 15 años. La iniciativa de Educación para Todos fue firmada por todos los gobiernos. Para que sea operativa, debe haber en todos los países programas de Educación para Todos. Pero en América Latina los gobiernos cambian y se olvidan de sus compromisos. En este caso se propone un esfuerzo constante, mantenido a lo largo de estos 13 años hasta el 2015. Por lo tanto, las sociedades civiles y religiosas tienen derecho a formar parte de lo que se llama Foros Nacionales de Educación para Todos y desde ahí actuar e influir en el gobierno para que se mantengan políticas de largo plazo en pos de una Educación para Todos.
Tenemos que lograrlo en un contexto en el cual el crecimiento económico promedio de América Latina en los últimos cinco años ha sido cero. Y por lo tanto se dispone de escasos recursos para políticas sociales. Lamentablemente, cuando se crece poco, lo primero que se sacrifica es la educación y la salud.
Es necesario mantener en un alto nivel la Educación para Todos. Hoy hay 41 millones de pobres más, por lo tanto la brecha entre ricos y pobres se ha agudizado, y con ello los conflictos sociales y políticos. En los países centrales, el desarrollo científico-tecnológico se está acelerando y nosotros nos estamos quedando atrás.
La UNESCO plantea cuatro pilares de la educación de calidad: a) aprender a ser; b) aprender a tomar decisiones; c) saber cómo informarse; y d) desarrollar la propia espiritualidad.
Hay que aprender a aprender. El aprendizaje no acaba nunca. Hoy en día hay que vivir aprendiendo, constantemente. El maestro tiene que saber crear las condiciones óptimas de aprendizaje para que todo el mundo aprenda.
Hay que aprender a hacer y a emprender: Uno tiene que saber hacer algo: un oficio, un arte; hacer una buena oferta a los demás; poner su sello en lo que hace.
Hay que aprender a vivir juntos. De aquí al 2050 el mundo va a llegar a su cúspide de poblamiento. Va a haber el doble de habitantes que en la actualidad y con una gran diversidad. Si no somos capaces de vivir juntos, la situación será dramática.
(Ir a la conferencia de Buenos Aires, documento pdf)
Oficina Sub-Regional de UNESCO - Santiago, Chile.
Agenda de la UNESCO. Avances, dificultades y perspectivas en América Latina
En América Latina, la cantidad de niños que ingresan en la primaria es cercana al 100%. Pero en el camino se van quedando. En los países que mejor funcionan abandona alrededor de un 20% de chicos, y en aquellos en que la educación no es tan buena, un 60%.
Si bien la mayoría llega a matricularse –salvo en cinco países de la región–, entre el 5% y el 30% de los alumnos, según el país, no termina el primer nivel. La deserción se concentra en las zonas suburbanas y rurales de mayor pobreza. Esos niños y jóvenes pobres luego se convierten en adultos pobres que, por no tener recursos, medios, ni calidad cultural, tienden a reproducir la pobreza. Ése es el círculo vicioso de la pobreza en el cual estamos entrampados.
El fracaso de la escuela en educar a todos se debe en parte a las condiciones en que viven los niños y jóvenes. Pero también a la poca calidad de nuestras escuelas. Nuestra amiga guatemalteca nos informaba ayer de un profesor que, cuando iba a la escuela, estaba borracho. Ésa es una situación extrema pero no inusual en América Latina, lo cual produce una desmotivación en los propios alumnos que de por sí tienen que caminar horas y horas y kilómetros para llegar a esa escuela. Una escuela de mala calidad es el peor complemento de las situaciones de pobreza porque las refuerza.
Ahora se impone un gran empeño por ofrecer una educación de calidad para todos, independientemente de su origen étnico. América Latina debe hacer un gran esfuerzo en materia de educación y en particular en aquélla destinada a los niños y jóvenes más pobres. Un estudio reciente de la CEPAL sostiene que, para salir del límite de la pobreza, ya no se requiere educación primaria o básica sino educación media completa. De modo que ahora un niño o un joven que no ha terminado la educación media tiene mayores probabilidades de quedarse en sectores de pobreza. Por lo tanto debe hacerse un esfuerzo mayor que hasta hace unos años.
Educación para Todos es una iniciativa mundial de todos los países del mundo y diversas agencias de las Naciones Unidas. En una reunión en Tailandia en 1990, se dijo que en el año 2000 se llegaría a una Educación para Todos. No sólo esto no ocurrió sino que se cuentan por varios cientos de millones las personas que continúan siendo analfabetas. Ante esta situación, en una reunión llevada a cabo en Senegal, los asistentes se comprometieron en hacer un esfuerzo especial para que toda la población mundial tuviera Educación para Todos, y fijaron como año meta el 2015. De modo que de aquí al 2015 los países del mundo, las organizaciones de las Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil tienen que hacer un esfuerzo a fin de lograr la meta
¿Cuáles son los objetivos de la Educación para Todos?
Primero, la educación de la primera infancia, sobre todo para los niños más vulnerables y desfavorecidos. Eso quiere decir que no hay que comenzar con la educación a los cinco años, como ocurre en la mayoría de nuestros países, sino a partir de los cuatro años o menos. Segundo, velar porque antes del 2015 todos los niños, y especialmente los que se encuentran en situaciones difíciles y pertenecientes a minorías étnicas, tengan acceso y terminen una enseñanza primaria gratuita, obligatoria y de buena calidad.
Para algunos países, la meta del 2015 está demasiado cerca. En América Latina hay países como el Uruguay, la Argentina, Chile, en donde existen problemas de calidad pero no de cobertura; por lo cual las metas pueden ser distintas: velar porque sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y los adultos; aumentar en un 50% los adultos alfabetizados, suprimir la disparidad de géneros, por ejemplo respecto de las niñas indígenas.
Mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, garantizando parámetros de calidad más elevados, significa en América Latina ampliar y mejorar sustancialmente la cobertura y la oferta de servicios para menores de cinco años.
Nuestros países tienen que enfrentar también el desafío de la educación media. De aquí al 2015 el tema va a ser la educación de los adolescentes y de los jóvenes. Eso significa una educación orientada hacia la universidad, las actividades técnicas, etc.
Otro objetivo es desarrollar oportunidades de educación a lo largo de toda la vida para los adultos. Ver las distintas y diversas variedades de educación y capacitación para ellos, partiendo, desde luego, del adulto analfabeto. De aquí al 2015 no debería haber adultos analfabetos en América Latina.
Mejorar significativamente la enseñanza en todos los niveles pero principalmente en la básica y la media son las metas para los próximos 15 años. La iniciativa de Educación para Todos fue firmada por todos los gobiernos. Para que sea operativa, debe haber en todos los países programas de Educación para Todos. Pero en América Latina los gobiernos cambian y se olvidan de sus compromisos. En este caso se propone un esfuerzo constante, mantenido a lo largo de estos 13 años hasta el 2015. Por lo tanto, las sociedades civiles y religiosas tienen derecho a formar parte de lo que se llama Foros Nacionales de Educación para Todos y desde ahí actuar e influir en el gobierno para que se mantengan políticas de largo plazo en pos de una Educación para Todos.
Tenemos que lograrlo en un contexto en el cual el crecimiento económico promedio de América Latina en los últimos cinco años ha sido cero. Y por lo tanto se dispone de escasos recursos para políticas sociales. Lamentablemente, cuando se crece poco, lo primero que se sacrifica es la educación y la salud.
Es necesario mantener en un alto nivel la Educación para Todos. Hoy hay 41 millones de pobres más, por lo tanto la brecha entre ricos y pobres se ha agudizado, y con ello los conflictos sociales y políticos. En los países centrales, el desarrollo científico-tecnológico se está acelerando y nosotros nos estamos quedando atrás.
La UNESCO plantea cuatro pilares de la educación de calidad: a) aprender a ser; b) aprender a tomar decisiones; c) saber cómo informarse; y d) desarrollar la propia espiritualidad.
Hay que aprender a aprender. El aprendizaje no acaba nunca. Hoy en día hay que vivir aprendiendo, constantemente. El maestro tiene que saber crear las condiciones óptimas de aprendizaje para que todo el mundo aprenda.
Hay que aprender a hacer y a emprender: Uno tiene que saber hacer algo: un oficio, un arte; hacer una buena oferta a los demás; poner su sello en lo que hace.
Hay que aprender a vivir juntos. De aquí al 2050 el mundo va a llegar a su cúspide de poblamiento. Va a haber el doble de habitantes que en la actualidad y con una gran diversidad. Si no somos capaces de vivir juntos, la situación será dramática.
(Ir a la conferencia de Buenos Aires, documento pdf)

