
Noticias
Argentina: Campamento juvenil
Miércoles 2 Marzo 2011 - 06:17
Con el lema “Caminemos juntos fortaleciendo nuestros derechos, con alegría, por la paz” desarrollamos, en la localidad de Chapadmalal (Mar del Plata) a 500 kms de Buenos Aires un campamento con 108 jóvenes (12 a 18 años) provenientes de barrios marginales, educadores y coordinación, del 10 al 16 de febrero. El campamento fue planificado con base en los diversos objetivos que surgieron de las experiencias vividas a través de los encuentros-talleres llevados a cabo durante el año, de manera específica, como así también de aquellas acumuladas en el transcurso de los cuatro años trabajados como GNRC, tanto con el grupo de La Matanza, como con el de Pilar.
Por lo tanto al campamento puede leerse desde dos enfoques: uno como síntesis y corolario de un camino transitado, con contenidos y acciones desarrolladas en el marco de la no violencia y la dignificación de la persona como tal; y el otro como proyección y acción movilizadora de nuevas perspectivas.
Desde un primer momento, y partiendo de las preparaciones previas que los grupos tuvieron con sus referentes, educadores y familiares en cada zona, se fue creando un clima de alegría y de diversas expectativas a cumplir.
La experiencia y vivencia de descubrir el mar, entre otras cosas, para casi la totalidad de los y las adolescentes y jóvenes, incluyendo algunos referentes, resultó impactante.
La capacidad de asombro permitió ver, desde el contacto con la naturaleza, su magnífica presencia, valorando el cuidado de la misma. La organización, que desde un primer momento incluyó la participación del liderazgo joven a través de la formación de comisiones y responsabilidades, ayudó que se pudieran llevar adelante todas las actividades planeadas dentro de los horarios y propuestas programadas para cada día. Las reuniones de evaluación y ajuste se realizaron cada noche, después de las actividades con la presencia de todo el equipo, incluyendo los líderes juveniles de cada organización.

Se realizaron diferentes talleres que los mismos jóvenes eligieron para participar: teatro, radio, pintura, trenzado, audio e imagen, ping pon, juegos de mesa, futbol, tenis, vida en la naturaleza. Los juegos, deportes, caminatas…. fueron permitiendo la integración, el disfrute, profundizando los acercamientos y nuevos conocimientos entre los grupos.
Hubo, para señalar como aspectos muy significativos, actividades que fortalecieron de manera muy especial, los vínculos interpersonales, entre los grupos, como así también la propia autoestima. Describir en un papel esos momentos no alcanza para transmitir emociones, gestos y sentimientos que se fueron entretejiendo a través de lo vivido, por ej., en la noche del fogón; un fogón realizado en la playa, con un camino de velas hasta llegar a la luz, el calor y la magia de los leños ardiendo, la noche estrellada sirvió de marco que envolvió ese momento mágico, luego ….. los cantos, los cuentos, las bromas…..”Y EL AMANECER EN EL MAR”!!!
También la participación de la murga por la playa, en una tarde soleada, despertó admiración, asombro y curiosidad entre los veraneantes que se sumaron al baile y a los cantos preguntando, aplaudiendo y apoyando la acción de GNRC, para muchos desconocida; la murga alegró, comunicó y concientizó por las playas de Chapadmalal, se sintieron y fueron verdaderamente protagonistas de un proyecto llamado “Cultura de paz”.
Otra experiencia para destacar fue la posibilidad de conectar desde la playa lo trabajado en el taller de radio, desde allí se pudo emitir un programa de largo alcance en el que participaron varios adolescentes y jóvenes hablando y comunicándose, explicando quienes eran, qué es GNRC y cuáles son sus sueños (habló una joven que jamás habla), hasta Pilar llegó la comunicación, Norma Miranda, de La Aldea, pudo enviar un mensaje que fue escuchado a lo largo de la playa).Todo lo experimentado pudo ser transportado a un momento de vivencia espiritual, en un sencillo pero significativo y simbólico espacio que apoyó la meditación, la reflexión, el recogimiento y la gratitud desde los jóvenes, a partir de la creación de un rincón para la comunicación con Dios. Una pequeña silla envuelta en pañuelos con los colores del arco iris, una vela encendida, un jarro de cerámica incaica y varias tarjetitas de colores con pensamientos universales de amor y respeto. Concentrados en ronda surgieron oraciones, deseos, expresiones de gratitud y diversos sentimientos que fueron expresados tanto oralmente, como en pequeños escritos…. “gracias por traerme a este lugar, “gracias porque me siento querida”….”gracias por permitirme conocer a otras personas”…. se leía en los mensajes depositados. Este rincón se mantuvo durante todo el campamento, como un espacio para expresar el corazón y el pensamiento en la búsqueda de un mundo mejor.
Y el campamento llegó a su fin…. hubo lagrimitas, algunos conflictos muy bien superados con la participación del Consejo de Convivencia conformado por los líderes juveniles, elegidos por cada organización, quienes actuaron en una primera instancia y los referentes y/o educadores en casos que fuera necesario hacerlo: una verdadera práctica ciudadana y democrática en la resolución de conflictos.

Observación: ¿Qué, después del campamento?
Desde adolescentes y jóvenes:
.- Deseos de continuar con los encuentros-talleres
.- Intenciones de retomar y/o iniciar estudios
.- Extrañar a su familia, por lo tanto valorizarla
Desde referentes y educadores:
.- Una enorme gratitud y la reconfirmación del valor de esta tarea.
Damos gracias al Señor de la Vida y la Esperanza
por habernos acompañado en la concreción de este desafío
y sentir la presencia de su Espíritu en cada momento.
Redactado por Ana De Medio
Coordinadora GNRC- Argentina
- Compartir...
-
-
-
-
-
-
-
-
Envíalo a un amigo
-
Más...

